domingo, 20 de diciembre de 2009

La Criollaza

Estaba leyendo uno de esos libros que nunca acabo cuando el cel' irrumpió mi cuasilectura con sus zumbidos. Era LA MaZdA. Sí, dizque yo había quedado con reunirme con ella a esa hora, y comeríamos juntos. Pues no contesté al instante porque la deleznable timbró en hora de clase, y aunque terminamos ese día antes de la hora, no se lo había perdonado...

En fin... le di la chance y hablamos. Bueno, ella hablaba, y le dije que estaba en la cafetería central.
Ella, naturalmente, siempre "acorde" a mis urgencias me proponía la otra cafetería. Pues simplemente me zurré en sus pretenciones y le dije que no tenía yo de otra. Que se aguantase los diez minutos que necesitaba para tomar el almuerzo.

Así acaso quedamos... La cosa es que llegué a donde ella estaba y observaba como solicitaba una transacción _digámoslo, 'taba misia_ y ya fuera de quisio le dije que la esperaba afuera. Así, vi convencer al pata que con cara de desconfiado sin opción le entregó (quién sabe) su pasaje.

Ahora ya tenía las monedas para que me pague el viaje al real sitio _puerta de sus ansias o mejor, de sus frustraciones? No hubo roche por el detalle, más bien me enteraba de que la susodicha poseía un instinto tan limense de supervivencia que gracias a "Caesar" me fue revelado... Su criollada.

Dizque no hubo ni un asiento ocupable en el comedor ese y estaban los dos viéndose las caras cuando LA MaZda vio la ocasión oportuna de dar rienda suelta a su naturaleza. Sin asco quitó una mochila de una silla, acaso ya reservada, y la puso en la mesa... Se sentaron y comieron... Oh sorpresa! el pata regresó con su bandeja y el shock fue tan patético que según me cuentan su rostro chillaba por un "TRÁGAME TIERRA". Como sea, lo más repugnante de esta anécdota fue que LA MaZda se sintió triunfadora, cual matrona romana sin paltas ni nada. Qué poca!

Como siempre parece "el mundo al revés". Al final creo que la entendimos más "Caesar" y yo. Era su instinto de supervivencia, su propia ley natural. Esa misma que hace del "a quien se fue a Barranco" un vencido en la ineludible y constante lucha por mantenerse en pie en este pequeño espacio llamado... comedor?

Sea lo que fuere, sí que LA MaZda trascendió las, ya tal vez, obsoletas barreras morales que siempre pesan más que una mera mochila; y valen, siempre, más que el monse menú del día.

Vaya hazaña...

Setiembre 2008

Reunificación casual

A los siglos que se reagrupó el acaso primigéneo trío más angurriento de todos. Quién sabe. Y tal vez mejor no saberlo jamás. Solo nos queda respirar el aire con el ignorado deseo de no aspirar exhalación ajena alguna...

De pronto una horrísona palabra, mi nombre en sus cuerdas, oigo chillar a lo lejos _cerca a la virgencilla. Era pues LA Magda, inconfundible entre las enredaderas que acicalaban la imagen venerada. Habría sido mejor partir sin mirarle?

Al final sucumbí ante tanta insistencia de los casuales encuentros (al menos eso me parece) y eché las suertes a su lado, bueno a sus lados... No sé. Comenzamos por ambos frentes a hacerla trizas mientras ella sabía que como deporte nacional solo le quedaba ser una atleta y de las buenas.

Echando a rodar las horas la acompañamos a devorar sus tallarines, recomendados por mí. Y comenzaron a fluir, a resurgir aquéllos días de "T" e inicios falsos de semana en los que sentados en sillas de playa bajo el cielo nublado hablábamos de nada, de nuestras ilusiones, de nada, de nuestros deseos, de nada, de nuestras metas... de nada.

El tiempo se detuvo, entre los fideos cortados incisivamente y el cerdo manoseado. Luego de tanta "nadería" nos zurramos de nuestra conversa y aunque no cantamos la melosa tonada de la fruta acaso halloweenezca no hubo ningún rastro nuestro en esa mesa vacía solo los tantos platos que se confundían con los otros... Te habré dicho adiós?

Setiembre 2008

¿A dónde iré a parar?

Entre la turbulencia porqueriza, pues me quedó por darme de vaguerías, pero ya no creo que este estado lo pueda sorportar más.
Volver, no quiero que sea mi culpa, pero lo haré.

Tintinea la mañana con tímidas campanas que parecen vegetales, pero en fin. Ama llakiitsu. Imaparaq tsaynawmi kaykaa... Maytataq aywaykaa?

Octubre 2008

Puno star

Ni un quinto rodó al terminar su festín. Mesa suya llena de manjares solo desde cerca mirados por mí y camaradas...
Según las antiguas remembranzas no esperaba que sonase siquiera un misérrimo real... Qué míseros, jajaja. Al menos sembraron en mí aquella semilla que alguna vez dejara ya sentada la tierra etérea que en mi corazón flameaba.

Eso fue en esas épocas de felicidad nostágica llenas de colores bajo un cielo 'frío', olores a panecillos amistosos, aromas a plantas quemadas... Mi eterna vecina delante mío cual guía en la confusión que reina emocionante. Perderme un deseo para respirar más de esos secretos dulcísimos. Matracas chillonas que me hacen reir. Veo diablos felices marchando en desorden, sin nadie que les grite. Mujeres con máscaras de polvo que sí marchan a un misterioso compás que no he oído antes.

Me estoy divirtiendo, todo tiene ahora sentido. La puerta de madera carcomida es la entrada a un gran pampón. Todos están sentados alrededor y hacia arriba... Comen sus pachamancas, saborean los camotes y beben un líquido espumoso. También hay cajas de cerveza... Todos esperan alrededor de la pampa, no sé que será, pero sí que debe ser algo grande. Para mi mala suerte ya se hace tarde y mi vecina no tiene más tiempo. Tengo que irme con ella.

Ya se compró dos estampitas de la virgen. Me da sueño su voz, despierto para bajarme del carro. Ahora tengo que hacer mis fichas toda la madrugada. Nadie sabe lo que es eso. Solo mi profesora... En fin, ahora puedo dormir. Esa música había sonado siempre, y el Huaracino fue el escenario de una morenada su entender.

Octubre 2008

Rayos de Aurora

Aunque con el tiempo a cuestas de lo que debió haber sido, pude llegar para con cal signar solo los caminos. Caía el polvo de entre mis manos ya acostumbradas por su tardanza.

Así con esa disposición andaba pero, de pronto, me detuve. Era un pequeño recuerdo que se distinguía en el gris del suelo. Con sus alas tan naranjas como aquel pasado. Con sus líneas tan oscuras como ese olvido. La mariposa de oriente que descendía en verano yacía frente a mí. Sin vida, inerte como la hoja seca del falso otoño...

Brotó terneza que copó mi espíritu, pues por ella alguna vez sentí la voz lejana. Ese eco que solo oyes cuando lo mereces. Y creo que un niño siempre lo merece. Fácilmente, en su coraza, se unió a mi pretención. Pese al tiempo, a la distancia, todo fue natural. Era simplemente hermosa.

Pero al atardecer, mis deseos de darle una segunda vida fueron derribados por un universo paralelo... Despintada brutalmente por una nueva inocencia, pude verla sufrir más, ya sin vida, ya sin dolor...


Otra forma de ver la estrella, otro modo de echar la cal.








Agosto 2008

La primera reunión lo fue para mí

Desde hacía tiempo sospechaba un aprecio de todos por los detalles que, al parecer, podía observar. Lastimosamente (para mí) solo fue un espejismo. Quizás aquellas ganas de creer que todo es armonía y goce. Jaja. Nunca es posible tal anhelo lograrse. Al menos en el corto plazo, que en sí, tuve entre mis manos.

Al final ni las copas que contenían el alcoholizado encanto sirvieron para aminorar las puñaladas que sentí. Encanto para el común de la humanidad, digo yo, porque para mí solo es líquido de extraño dulzor. En fin... Palabra tras palabra, lograba concederme una distancia cada vez mayor la que había creído como una posibilidad en el peor de los casos. Había sido simple sombra en su registro personal? No lo sé ahora. Pero en ese instante sentí que en efecto lo era.

Por otra parte, me impactó la impavidez que poseían, si no, todos los presentes. Casi nadie se admiró de aquéllo por lo cual yo me hubiese dejado engatuzar. Extraño!, ciertamente, pero también cierto es que esa extrañeza que me causaba, hizo surgir en mí un temor por lo que en verdad pudieran ser mis apreciaciones personales. Sería, tal vez, que yo era el de visión poco común... Qué extraño, pero tal vez suene presuntuoso y al mismo tiempo en propio detrimento.

Al final, aquel temor solo fue breve pues mi conciencia camufló inmediatamente los espasmos reflexivos que comenzaban a brotar. De no haber sido así, el descontrol hubiese reinado y no quería ser su súbdito de nuevo. Seguramente el temor fue futurista y no fue causado por la propia sensación de sentirse ajeno sino por el retorno de las molestas formas que me envolvieron en el pasado. Un pasado tan constante en su apogeo que me pareció infinito.

Pero como todo tiene su final, así sucumbió el pavor junto con la falsa eternidad de aquellas épocas.

Total, pensar que fue una mera conversación de optimismo económico resultará siempre más sano para mantener constantes los lazos que formare.

Agosto 2008

Zitlalin in memoriam

No quiero que estés triste.

Moztla, keman newatl nionmikiz
amo kaman ximokwezo.
Nikan, okzepa nikan nionwalaz
kwaltzin witzitzilin nimokwepaz.

Zoatzin, keman tikonitaz tonatiw,
ika moyolo xionpaki.
Ompa, Ompa niyetoz wan totahtzin
kwaltzin tlawilli nimitzmakaz.


Mañana, mañana que yo muera,
no quiero que estés triste.
Aquí, aquí yo volveré
convertido en colibrí.

Mujer, cuando mires hacia el sol
sonríe con alegría.
Allí, allí estaré con nuestro padre,
y te enviaré hermosa luz.


Acaso engañados vivimos de una luz por nos tan solo recreada...

Un verdor tenue suspirado.

Es difícil dejarse llevar por el viento, sin que resistas, de algún modo, la onda llaga que aún persiste. Un espejismo que nos llevaba a cualquier parte que queríamos. Nada más extraño que lo real. La cuadrada etiqueta que mancha la naturaleza de lo existente en el mundo.

Me pienso interminable en lo complicado de mi historia, pero siempre olvido que no soy más que el tiempo. Quizás la luz de mañana animará mis pasos. Y yo estaré confundido como ayer... Sabiendo ahora que descubrí dulce armonía, no será así cuando despierte.

Agosto 2008

sábado, 31 de mayo de 2008

Camaleón

Casualidad, descenlace de una antigua contratación que ahora se ha olvidado. Acaso para siempre, nunca herida debería faltar un alma que aunque se asuma desposeída es incapaz de ver la manifestación de una añoranza.

Será la tardanza no perdonada por el olvido, será el acuerdo en el inconsciente espeluznante de nocturna belleza. Puede ser quizás nada. Nunca se sabrá ciertamente lo que se tuvo. Ponderar en el vacío es vano esfuerzo.

Finalmente, solo es la ilusión la que mantiene atado el lazo de una inocente pretensión que a lo sumo se consumará y si fue real no se percibió pues los sueños reales no se ven. Solo aquella trágica ambición de la que no aceptamos posesión es la eterna llave que abrirá segundas razones de seguir en lo mismo.

Camuflaje de la desesperanza.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Elecciones aparentes


A veces nada es como realmente es, las cosas están tan tergiversadas y moldeadas a su propia conveniencia. Como un motor que se autoimpulsa para no dejar de funcionar.
Relativo es el mundo y de relativismos vivimos. Todo lo que nos envuelve en el mundo es tan diverso y complejo al mismo tiempo. La humanidad se enfrasca en sus adentros y pierde el rumbo que la naturaleza le concedió.

Es esa suerte de inteligencia la que terriblemente lo subsume en un abismo, pues agotando los instintos lleva al culmen de sus ansias las artificialezas que lo sustentan.
Así nuestra propia existencia es un reto y lidiar con el mundo una consigna de vida, nada está dicho totalmente. Pero el orden establecido no estará jamás descansando sino que cambiará de rostro constantemente para buscar su perpetuidad.

Es el sistema que espera mucho de uno sin que realmente te dé tiempo de elegir. Coherencia y madurez... Es el mundo quien estipula sus formas. Regulaciones mil, normas sociales sí, pero ¿quién elije realmente?

Experiencia


A veces la experiencia es un recurso muy efectivo; es una ventaja que posees frente a quienes no han vivido en carne propia los mismos eventos. Ella te permite tener más alternativas que otras personas cuando se te presenten situaciones similares a las ya vividas.

Pero no siempre uno reacciona como quisiera ante tal o cual situación. Somos impredecibles, es la naturaleza humana. Como una sensación que nos dice qué debemos hacer y qué no, dejando a un lado la experiencia, a la que supuestamente debiéramos escuchar.

Aunque no significa que siempre será así. Solo pudo decir que si todo fuera fácil, entonces no valdría la pena el esfuerzo y la paciencia.

Las apariencias


Cuando uno menciona el valor de la "primera impresión" y cosas por el estilo. Pero ese artificio se desgasta con el tiempo y la costumbre, aunque en su defensa va reinventándose constantemente. Yo me preguntaría acerca de lo que uno busca conseguir mediante la 'apariencia', y fácilmente se revelarían distintos los fines que conciben muchas personas bajo el mismo nombre "la apariencia".

Es difícil que se le retribuya a uno lo que da, del mismo también cabe la pregunta si quien recibe, considera en igual medida lo que se le es entregado. Allí radica el complejo entendimiento del ser humano, cómo ser capaz de leer los pensamientos del otro...

La decepción es el fruto de un desengaño. Es como recibir un baldazo de agua helada al levantarse, algo que uno no espera recibir, que no imaginaría. Más bien como improbable de que sea factible. Pero eso es el amor, arriesgar, jugársela el 'todo por el todo'. Es como un juego de azar, en éste la suerte linda con el destino.

Día de San Valentín


La cursilería aquélla puede depender del estado mental nuestro. Siempre será inexistente en esencia si uno no contextualiza lo que es cursi. Pero eso es imposible porque nos basamos en contextos y los seres humanos no dudan en calificar lo que ven. Todo es relativo, aquí lo no cursi puede serlo allá 'in extremis'.

Probablemente San Valentín estará felicísimo porque lo recuerdan aunque no de modo sacro, peor a ser olvidado... Mas si concentramos nuestras visiones a un aspecto de la fecha sobre-valoramos lo que realmente representa (¿dónde quedó la amistad?). Tal vez solo sea un día para miles de seres mientras que para algunos (muchos, no sé) no lo es y destilan sus cuitas ¿...?

Por otro lado, la causa de mi sufrimiento, fácilmente, puede ser la dicha ajena y viceversa, todo es relativo en este mundo, lo que define el evento en sí es el medio en el que vivimos, nuestras experiencias y nuestra naturaleza 'sui generis'.

Por último, somos superficiales si solo vemos las apariencias y en ellas basamos nuestros juicios. No puede uno decirse ajeno a la 'superficialidad', el ser humano lo es, de allí que somos distintos a los demás seres vivos. Pero hasta dónde somos capaces de dilatar el artificio...

viernes, 2 de noviembre de 2007

Día de duelo

Mañana podré continuar con mi falsa P.P.

No me queda más que continuar con mi carrera que ni siquiera existe. Qué triste puede resultar mi decisión y más odiosa. Mejor me sale el raje. Sí, y mucho mejor. Tomar de molde la conciencia ajena y hacerla trizas. Si para eso soy bueno, pues ¡viva! Qué me queda, entonces. Hoy, mejor dicho ayer, puedo decir que no eché a perder el día. La pasé feliz, podría decirse que sí, pero no triste.

Acaso el universo se detendría en su rumbo si yo feneciere, apuesto a que no.
Sí, puedo ser tan humillable como no alcanza la razón a aceptarlo; pero si me dan chance, puedo lograr un poco más que nada, que ya es mucho.

El regreso se muestra tan distante, tanto que temo su acercamiento, pues no lo veo más claro sino poco cada día. Basura solo rimo _dicen, me parece..._ pero la tinta... brota, brota sola y con mi torpeza brota más. Como si se valiera de mí para escapar de su prisión y morir seca en un papel mediocre en el que apunto "subjetividades etéreas", como oportunamente lo dijera (...).

Ya mi tiempo se acaba, pero solo por ahora, porque mientras existan sueños truncos, he de renacer. Cuando afloren ilusiones patéticas con más fuerza y no por ello haré a un lado los deseos mediocres sino que más todavía servirán a mi propósito. ¿Acaso la duda persiste todavía en sus moradas? ¡Qué raro! Si es evidente que mi despropósito es la nada. Viviendo rodeado de tanto por qué inspirarme no lo hago como debiera; no aprovecho mi portento. ///"Mas... ¡Alto!, quizás _es probable, SÍ_ todo mi acervo solo fue baratija muy obsoleta, aunque _eso sí_ sui géneris."

Ruta graveolens

Para maleficios habláramos... Esta mañana, el más inocente germen rutáceo me fue encomendado. ¡Pero para qué fuera creíble! Brote cierto en mi muslo oculto me traería este día más que goce, mas al cruzar el portón mis planes se tornarían más verdes que aquel germen.

¿Aunque cómo pudieron ser posibles tales sucesos? Es poco comprensible. Al menos simples pasos hubieran seguido desapercibidos pero esperaba reales los augurios y se mostraron opuestos. Busqué, por eso, la razón exacta para definir el maleficio, ¿qué delito cometí...?

Sí, lo hube de hacer. Enfoqué su imagen bajo el lente, como de prevención morisca creí estarlo. Burla inconsciente fue mi consumado intento. Entonces, creo que su magia se desvaneció tras la luz del lente, caja menos fantástica y más ausente. Ausente de ser la causa. Presente en el mismo brote, pues descubrí que sus cargas son incontenibles.

Renuncié, al razonar así, al germen, pues lo sentí emenagogo de mi mezquina suerte.

Digresión

Fácil fue continuar con el tema recreado por las circunstancias poco comunes en que me hallaba. Supongo que así suelen ser las largas disertaciones filosóficas... ¡Qué bodrio!, soy consciente que no poseo tales cualidades, o al menos no como quisiera poseerlas. ¡Cualquiera! (Aunque... _digo, ¿no?_ tampoco uno puede darse el lujo de asumir que lo que significa el éxtasis máximo de una situación para uno lo sea para todos. Pueda ser que sea de repugnacia para otros, y hasta para mí en otro espacio y tiempo).

Pese a aquello, y con exégesis hipócritas proseguí la retahíla de insignificantes asuntos que embelesaban el numen del antes ausente. No entendía la vocación que tenía por colmar de abstracciones asuntos que en nada habían cambiado mi realidad _me dije. Pero, paulatinamente, todo el ensimismamiento que emanaba de sus labios iba tornando el fingimiento inicial en verdadero interés, tanto que logré apreciar y bendecir aquel momento antes vapuleado.


Al partir me miré, como se miran los animales en un espejo, con recelo, curiosidad, duda, confusión, temor, o espanto. No sé, pues a cada paso mío se simbolizaban en mi mente meras divagaciones. Ideas roídas y desechas desde hacía mucho tiempo y que volvían a mí como molestas moscas que ante un manjar acuden... o más bien _¡quién sabe!_ atraídas por el estado pútrido de la materia inerte.


Artificio... ¿del cuidado?


Todo lo que dices, ...., es nada, completamente nada. Quizás te quieran matar, pero, eso que tiene de novedoso o cotidiano. ¿Qué más da si te hacen pedazos o las gotas de tu sangre salpicada en el pavimento hayan brotado insulsamente de tu ser?
Dices que te quieren destruir, profetizas el fin de otros, pero, como dije, no dices nada. Solo nos queda esperar ese día temido tal vez por ti en gran manera y ver degollar, por doquiera, ideales mil que de eso solo tienen el sueño. Todos provenientes de ilusas pretensiones.
No irán más allá de lo que ansían, y no me alegra decirlo, es más, quien puede garantizar que lo que escribo con ánimo decadente es realmente mi sentir consciente... Solo nos queda divagar en farragosas argumentaciones que mucho estorban el natural entendimiento, que en verdad, corroe el común sentido. Fuera mejor deslizarse de los trajes cotidianos que encapsulan tu pensar y no permiten ver lo que está detrás tuyo.
Ensimismamiento chalado, apenas fronterizo, quién sabe portentoso aliño de sonsonete desapacible. Y no lo digo yo, pues en verdad no me molesta el retórico artificio, sino que no dices nada y pareciera ser que posees un acervo ineluctable, pues tu porfía demuestra la seguridad de tus adentros. Es esa tenacidad que llega a causar espanto, pero orientado a la desazón, no al susto "per se". Al menos puedes estar en paz con tu conciencia por demostrar tus sendas apreciaciones de acuerdo a tu denigrado, repugnado y aborrecido contexto. Sí, lo digo con sus ocho letras, aquél que tanto detestas y te indigna. Pues siempre buscas oportunidad para hacer añicos al relativismo.
En fin, son solo mis modestas apreciaciones, quién sabe si mañana se tornarán azules...

Oxímoron


Como de humores que en gases se transforman parecieran ser las brisas de este día. Alrededor circundan los insectos sin darse cuenta del suceso. Qué más les diera, ciertamente _aunque decirlo se oye presumido. Las aves igual, según parece_ ni las veo. Solo pueblan, fantasma decadente por la culpa ¿acaso nuestra?, los perros sus símbolos (que acabados padecen el tronar de un viejo día).

Aún con esquela hermosa despides al lejano, nada te ha servido para cumplir con lo normado. Pierdes el control sin pretenderlo, de tus verdes y frescas ilusiones. Pues ilusiones son si te llevas tan solo la cuarta parte de la esfera. ¡Lástima no existe en primavera!, pues si no respiro no lo siento. Tristes están los no nacidos por ser cegados sin abrir sus hojas. Sin ascender de tierra al insulso mundo que hace mucho ya no siente.

De este mundo que a los ojos ciegos es ya bello, pero eso sin apremiar conceptos. No se permiten aquí comparaciones, solo superpuestas las razones. Así y con ello, finalmente, despido su nacer _patética hermosura. Con fantasía que la adorna de mentiras, que eterna felicidad por cuartos le entregara.

"DIOS CÚIDAME, ERES BUENO... (SIC)"

...Ideas mil, surgen de su mente, sí que lo sabe. Pero eso qué.
Cuántos disparates por nacer, cuántos que la luz del sol no vieron, cuántos que ya hemos olvidado...
A mí tal vez se me hubieran ocurrido, pero no soy tan arriesgado, ya debería de serlo. El tiempo pasa pero no dejo mis huellas. Supongo que las suyas están por doquiera, incluso en mis recuerdos. Sin exagerar es posible que yo sepa más de su vida que sí mismo.

Pero qué tengo para mí... Quizás me quede solo observar cómo giran a mi alrededor sus ocurrencias y las de otros tantos miles de entes, más cercanos unos, y más constantes otros. Mucho alucino, hasta más no poder. Es más fácil. Creo que es hora de hacer algo al respecto. Sacarle el jugo a los detalles.
Aunque siempre la reticencia de mi conciencia me estorba. No sé. Mejor solo me encierro en mis recuerdos... _MEJOR NO.

Pronto puede terminarse el estado de limbo en el que me encuentro...Tal vez yo lo esté diciendo por Petra siendo la chismosa Juana...

1045

Nunca les había temido. Confieso que no les repugnaba porque me eran indiferentes. Hasta que supe de sus extraños encantos. De sus mensajes premonitorios. Sus señales misteriosas y los muchos signos relacionados con ellas.

Aquella polvorienta relación de extirpaciones encendió esa antigua pasión por lo oculto que mi espíritu había olvidado. Una gran persecución a lo desconocido. Cada línea poseía un horripilante encanto, que motivaba mis ansias de continuar, pero la interpretación de las palabras incitaban a mi espíritu a detenerme.

Esa relación aún existe, y aunque olvidada la estimo. Mientras las arañas (acaso "pakcha") en estos lares a algunos matan. Por ello no sé si glorificar su presencia o destruir sus instintos. Al final solo la atrapé, eternamente si lo permiten.

DÉJÀ VU

Esta mañana me levanté temprano y decidí hacer unos cambios en los moldes que hasta entonces había seguido. Pero es claro que no va a ser fácil. Aunque lo que hoy aconteció dio una bofetada a mi visión de meras proyecciones exenta de un ayer.
Una coraza que pensé inerte estaba interponiéndose en mi caminar. La recogí y pronto a mi mente llegaron cortinas opacas de espejismos. Aunque no eran claras se me hicieron familiares. Escondí la caparazón entre los pastos del jardín de en frente y aceleré mi paso para llegar con el caliente pan. Pero me di cuenta que había otra coraza pero ahora parecía estar viva. Y así lo estuvo, el problema fue que estaba asida por sus secreciones a la vereda. No pude alzarlo porque temí que se haga pedazos por mi acción y la reacción que se desencadenaría.
Pensé que sería mejor hacerlo cuando regrese y un poco de agua me facilitaría la accción. Y a medio camino encontré tristes capullos sin hospederos tornándose claras las anteriores cortinas... Volví a casa y temiendo por el tiempo me llevé ambas corazas. Me di cuenta, ya en el jardín, que ambos vivían... Esta vez no será como antes. No.